DEFORMIDADES CRANEALES POSICIONALES

que son

Las deformidades craneales posicionales son alteraciones de la forma de la cabeza del bebé que aparecen durante los primeros meses de vida, cuando el cráneo es especialmente blando y frágil.

A medida que el cerebro del bebé crece, los huesos craneales se van expandiendo para proporcionar el espacio adecuado. Si una fuerza externa (por ejemplo, una superficie plana como la cuna) limita esta expansión en un área concreta, el crecimiento se verá comprometido en esta zona.

Se clasifican en función de la zona del cráneo afectada, aunque también pueden presentarse formas combinadas.

La forma más frecuente es la plagiocefalia, que abarca hasta un 85% de los casos.

causas

La recomendación de dormir boca arriba con el fin de reducir el Síndrome de Muerte Súbita del Lactante (SIDS) ha favorecido la aparición de casos de plagiocefalia y braquicefalia, por lo que dormir boca arriba es la causa principal de aparición de estas deformidades.


GráficoDatos obtenidos por el servicio de Neurocirugía del Hospital de Sant Joan de Déu de Barcelona entre los años 1996 y 2010. Se observa claramente un aumento en la incidencia de las plagiocefalias posicionales.

Datos obtenidos de:
La Plagiocefalia posicional: una labor de Primaria. (Año de publicación: 2012)

un poco de historia...

En 1994, la AAP (American Academy of Pediatrics) puso en marcha en Estados Unidos una campaña llamada “Back to sleep”, la cual tuvo una gran repercusión mediática. Esta campaña pretendía difundir la recomendación de poner a dormir a los bebés en posición supina (boca arriba), ya que la comunidad médica internacional sospechaba que el hecho de dormir en posición decúbito prona (boca abajo) era un factor de riesgo implicado en el Síndrome de la Muerte Súbita del Lactante (SMSL). Durante los años posteriores, muchos países se unieron a ésta recomendación e iniciaron campañas en el mismo sentido. Menos de una década después, los resultados obtenidos eran incuestionables: la mortalidad por muerte súbita se había reducido hasta un 50%. Sin embargo, y paralelamente a este resultado, la incidencia de deformidades craneales no ha parado de crecer desde que se puso en marcha la campaña.

otros factores de riesgo

Dormir en posición supina (boca arriba) es la causa principal, pero no es la única causa. Se ha relacionado la aparición de estas deformidades con factores que influyen antes, durante y después del parto.

 

En algunos casos, el aplanamiento craneal podría empezar a desarrollarse dentro del útero. Se ha observado que, por ejemplo, en los embarazos múltiples, los bebés tienen más probabilidades de desarrollar una plagiocefalia posicional. Por lo tanto, un ambiente restrictivo intrauterino (poco espacio), ya sea por embarazo múltiple, feto grande (macrosoma), encaje prolongado, tumoraciones uterinas o pelvis pequeñas, es uno de los principales factores de riesgo. Por otro lado, la raíz del problema en muchos casos es la deformación sufrida por el cráneo del bebé durante el parto. Esta deformación se considera normal y en muchos casos los bebés se recuperan en pocas semanas, pero en algunos casos la deformación persiste, quedando algunos huesos de la parte baja del cráneo desencajados. Este desencaje de las suturas favorece que la deformidad vaya a peor ya que el bebé pasa la mayor parte del tiempo acostado durante los primeros meses de vida.

Se ha observado que los niños tienen más predisposición a desarrollar una deformidad craneal posicional. Esto posiblemente se debe a que los niños suelen ser más grandes, y uno de los factores de riesgo es el tamaño del feto. Cuanto más grande es el feto, más riesgo hay de desarrollar una deformidad craneal debido a la posible falta de espacio dentro del útero y a la dificultad para encajar en el canal pélvico. Adicionalmente, la cabeza del bebé también es proporcionalmente más grande, y por lo tanto, más pesado es el cráneo. Cuanto más grande y pesada es la cabeza, más presión se produce sobre la cabeza cuando el bebé está tumbado y, por lo tanto, hay más riesgo de aplanamiento.

Debido a la tortícolis, el bebé tiende a apoyar la cabeza siempre hacia el mismo lado, lo que puede originar una plagiocefalia posicional. En distintos estudios se ha detectado que hasta un 90% de los bebés con plagiocefalia presentan, a la vez, tortícolis, pero solo alrededor de un 20% había sido diagnosticado o tratado de tortícolis con anterioridad. Eso induce a pensar que la incidencia real de esta patología en bebés recién nacidos es muy superior. Por ello, es preciso diagnosticar la tortícolis cuanto antes para poder empezar a tratarla y prevenir la posible aparición de una plagiocefalia.

Otro factor de riesgo es pasar demasiadas horas tumbados en dispositivos como hamacas, cochecito, etc. o no pasar suficiente tiempo practicando el Tummy Time.

El Tummy Time es un método de actividad física para recién nacidos y lactantes que contribuye a un mejor desarrollo de las capacidades motoras. Practíquelo solamente cuando el niño esté despierto.

Los bebés alimentados con biberón tienen más predisposición a desarrollar una plagiocefalia. Esto no se debe a la dieta en sí, sino a que los padres no piensan en alternar la posición, es decir, siempre colocan el bebé sobre el brazo que les resulta más cómodo.

Los bebés prematuros tienen más riesgo de desarrollar una deformidad craneal debido a que suelen pasar muchas horas en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) y los huesos del cráneo son especialmente frágiles y menos resistentes a fuerzas externas. Se ha observado que la Escafocefalia es más frecuente en bebés prematuros.

que son

Las deformidades craneales posicionales son alteraciones de la forma de la cabeza del bebé que aparecen durante los primeros meses de vida, cuando el cráneo es especialmente blando y frágil.

A medida que el cerebro del bebé crece, los huesos craneales se van expandiendo para proporcionar el espacio adecuado. Si una fuerza externa (por ejemplo, una superficie plana como la cuna) limita esta expansión en un área concreta, el crecimiento se verá comprometido en esta zona.

Se clasifican en función de la zona del cráneo afectada, aunque también pueden presentarse formas combinadas.

La forma más frecuente es la plagiocefalia, que abarca hasta un 85% de los casos.

causas

La recomendación de dormir boca arriba con el fin de reducir el Síndrome de Muerte Súbita del Lactante (SIDS) ha favorecido la aparición de casos de plagiocefalia y braquicefalia, por lo que dormir boca arriba es la causa principal de aparición de estas deformidades.


GráficoDatos obtenidos por el servicio de Neurocirugía del Hospital de Sant Joan de Déu de Barcelona entre los años 1996 y 2010. Se observa claramente un aumento en la incidencia de las plagiocefalias posicionales.

Datos obtenidos de:
La Plagiocefalia posicional: una labor de Primaria. (Año de publicación: 2012)

un poco de historia...

En 1994, la AAP (American Academy of Pediatrics) puso en marcha en Estados Unidos una campaña llamada “Back to sleep”, la cual tuvo una gran repercusión mediática. Esta campaña pretendía difundir la recomendación de poner a dormir a los bebés en posición supina (boca arriba), ya que la comunidad médica internacional sospechaba que el hecho de dormir en posición decúbito prona (boca abajo) era un factor de riesgo implicado en el Síndrome de la Muerte Súbita del Lactante (SMSL). Durante los años posteriores, muchos países se unieron a ésta recomendación e iniciaron campañas en el mismo sentido. Menos de una década después, los resultados obtenidos eran incuestionables: la mortalidad por muerte súbita se había reducido hasta un 50%. Sin embargo, y paralelamente a este resultado, la incidencia de deformidades craneales no ha parado de crecer desde que se puso en marcha la campaña.

otros factores de riesgo

Dormir en posición supina (boca arriba) es la causa principal, pero no es la única causa. Se ha relacionado la aparición de estas deformidades con factores que influyen antes, durante y después del parto.

 

En algunos casos, el aplanamiento craneal podría empezar a desarrollarse dentro del útero. Se ha observado que, por ejemplo, en los embarazos múltiples, los bebés tienen más probabilidades de desarrollar una plagiocefalia posicional. Por lo tanto, un ambiente restrictivo intrauterino (poco espacio), ya sea por embarazo múltiple, feto grande (macrosoma), encaje prolongado, tumoraciones uterinas o pelvis pequeñas, es uno de los principales factores de riesgo. Por otro lado, la raíz del problema en muchos casos es la deformación sufrida por el cráneo del bebé durante el parto. Esta deformación se considera normal y en muchos casos los bebés se recuperan en pocas semanas, pero en algunos casos la deformación persiste, quedando algunos huesos de la parte baja del cráneo desencajados. Este desencaje de las suturas favorece que la deformidad vaya a peor ya que el bebé pasa la mayor parte del tiempo acostado durante los primeros meses de vida.

Se ha observado que los niños tienen más predisposición a desarrollar una deformidad craneal posicional. Esto posiblemente se debe a que los niños suelen ser más grandes, y uno de los factores de riesgo es el tamaño del feto. Cuanto más grande es el feto, más riesgo hay de desarrollar una deformidad craneal debido a la posible falta de espacio dentro del útero y a la dificultad para encajar en el canal pélvico. Adicionalmente, la cabeza del bebé también es proporcionalmente más grande, y por lo tanto, más pesado es el cráneo. Cuanto más grande y pesada es la cabeza, más presión se produce sobre la cabeza cuando el bebé está tumbado y, por lo tanto, hay más riesgo de aplanamiento.

Debido a la tortícolis, el bebé tiende a apoyar la cabeza siempre hacia el mismo lado, lo que puede originar una plagiocefalia posicional. En distintos estudios se ha detectado que hasta un 90% de los bebés con plagiocefalia presentan, a la vez, tortícolis, pero solo alrededor de un 20% había sido diagnosticado o tratado de tortícolis con anterioridad. Eso induce a pensar que la incidencia real de esta patología en bebés recién nacidos es muy superior. Por ello, es preciso diagnosticar la tortícolis cuanto antes para poder empezar a tratarla y prevenir la posible aparición de una plagiocefalia.

Otro factor de riesgo es pasar demasiadas horas tumbados en dispositivos como hamacas, cochecito, etc. o no pasar suficiente tiempo practicando el Tummy Time.

El Tummy Time es un método de actividad física para recién nacidos y lactantes que contribuye a un mejor desarrollo de las capacidades motoras. Practíquelo solamente cuando el niño esté despierto.

Los bebés alimentados con biberón tienen más predisposición a desarrollar una plagiocefalia. Esto no se debe a la dieta en sí, sino a que los padres no piensan en alternar la posición, es decir, siempre colocan el bebé sobre el brazo que les resulta más cómodo.

Los bebés prematuros tienen más riesgo de desarrollar una deformidad craneal debido a que suelen pasar muchas horas en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) y los huesos del cráneo son especialmente frágiles y menos resistentes a fuerzas externas. Se ha observado que la Escafocefalia es más frecuente en bebés prematuros.

que son

Las deformidades craneales posicionales son alteraciones de la forma de la cabeza del bebé que aparecen durante los primeros meses de vida, cuando el cráneo es especialmente blando y frágil.

A medida que el cerebro del bebé crece, los huesos craneales se van expandiendo para proporcionar el espacio adecuado. Si una fuerza externa (por ejemplo, una superficie plana como la cuna) limita esta expansión en un área concreta, el crecimiento se verá comprometido en esta zona.

Se clasifican en función de la zona del cráneo afectada, aunque también pueden presentarse formas combinadas.

La forma más frecuente es la plagiocefalia, que abarca hasta un 85% de los casos.

causas

La recomendación de dormir boca arriba con el fin de reducir el Síndrome de Muerte Súbita del Lactante (SIDS) ha favorecido la aparición de casos de plagiocefalia y braquicefalia, por lo que dormir boca arriba es la causa principal de aparición de estas deformidades.

GráficoDatos obtenidos por el servicio de Neurocirugía del Hospital de Sant Joan de Déu de Barcelona entre los años 1996 y 2010. Se observa claramente un aumento en la incidencia de las plagiocefalias posicionales.

Datos obtenidos de:
La Plagiocefalia posicional: una labor de Primaria. (Año de publicación: 2012)

un poco de historia...

En 1994, la AAP (American Academy of Pediatrics) puso en marcha en Estados Unidos una campaña llamada “Back to sleep”, la cual tuvo una gran repercusión mediática. Esta campaña pretendía difundir la recomendación de poner a dormir a los bebés en posición supina (boca arriba), ya que la comunidad médica internacional sospechaba que el hecho de dormir en posición decúbito prona (boca abajo) era un factor de riesgo implicado en el Síndrome de la Muerte Súbita del Lactante (SMSL). Durante los años posteriores, muchos países se unieron a ésta recomendación e iniciaron campañas en el mismo sentido. Menos de una década después, los resultados obtenidos eran incuestionables: la mortalidad por muerte súbita se había reducido hasta un 50%. Sin embargo, y paralelamente a este resultado, la incidencia de deformidades craneales no ha parado de crecer desde que se puso en marcha la campaña.

otros factores de riesgo

Dormir en posición supina (boca arriba) es la causa principal, pero no es la única causa. Se ha relacionado la aparición de estas deformidades con factores que influyen antes, durante y después del parto.

 

En algunos casos, el aplanamiento craneal podría empezar a desarrollarse dentro del útero. Se ha observado que, por ejemplo, en los embarazos múltiples, los bebés tienen más probabilidades de desarrollar una plagiocefalia posicional. Por lo tanto, un ambiente restrictivo intrauterino (poco espacio), ya sea por embarazo múltiple, feto grande (macrosoma), encaje prolongado, tumoraciones uterinas o pelvis pequeñas, es uno de los principales factores de riesgo. Por otro lado, la raíz del problema en muchos casos es la deformación sufrida por el cráneo del bebé durante el parto. Esta deformación se considera normal y en muchos casos los bebés se recuperan en pocas semanas, pero en algunos casos la deformación persiste, quedando algunos huesos de la parte baja del cráneo desencajados. Este desencaje de las suturas favorece que la deformidad vaya a peor ya que el bebé pasa la mayor parte del tiempo acostado durante los primeros meses de vida.

Se ha observado que los niños tienen más predisposición a desarrollar una deformidad craneal posicional. Esto posiblemente se debe a que los niños suelen ser más grandes, y uno de los factores de riesgo es el tamaño del feto. Cuanto más grande es el feto, más riesgo hay de desarrollar una deformidad craneal debido a la posible falta de espacio dentro del útero y a la dificultad para encajar en el canal pélvico. Adicionalmente, la cabeza del bebé también es proporcionalmente más grande, y por lo tanto, más pesado es el cráneo. Cuanto más grande y pesada es la cabeza, más presión se produce sobre la cabeza cuando el bebé está tumbado y, por lo tanto, hay más riesgo de aplanamiento.

Debido a la tortícolis, el bebé tiende a apoyar la cabeza siempre hacia el mismo lado, lo que puede originar una plagiocefalia posicional. En distintos estudios se ha detectado que hasta un 90% de los bebés con plagiocefalia presentan, a la vez, tortícolis, pero solo alrededor de un 20% había sido diagnosticado o tratado de tortícolis con anterioridad. Eso induce a pensar que la incidencia real de esta patología en bebés recién nacidos es muy superior. Por ello, es preciso diagnosticar la tortícolis cuanto antes para poder empezar a tratarla y prevenir la posible aparición de una plagiocefalia.

Otro factor de riesgo es pasar demasiadas horas tumbados en dispositivos como hamacas, cochecito, etc. o no pasar suficiente tiempo practicando el Tummy Time.

El Tummy Time es un método de actividad física para recién nacidos y lactantes que contribuye a un mejor desarrollo de las capacidades motoras. Practíquelo solamente cuando el niño esté despierto.

Los bebés alimentados con biberón tienen más predisposición a desarrollar una plagiocefalia. Esto no se debe a la dieta en sí, sino a que los padres no piensan en alternar la posición, es decir, siempre colocan el bebé sobre el brazo que les resulta más cómodo.

Los bebés prematuros tienen más riesgo de desarrollar una deformidad craneal debido a que suelen pasar muchas horas en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) y los huesos del cráneo son especialmente frágiles y menos resistentes a fuerzas externas. Se ha observado que la Escafocefalia es más frecuente en bebés prematuros.